Finanzas sostenibles: cómo movilizar capital hacia proyectos de impacto

Iván Buffone, Ignacio Hyland y Antonella Di Santo analizaron instrumentos financieros destinados a proyectos ambientales y sociales y remarcaron la importancia de combinar impacto con viabilidad económica.

El segundo bloque del XI Foro de Economía y Cambio Climático puso el foco en una pregunta central para la transición sostenible: cómo conseguir el capital necesario para que los proyectos puedan crecer. Iván Buffone, de BS Capital Partners y Business & Sustainability; Ignacio Hyland, de Sumatoria; y Antonella Di Santo, de Banco Coinag, presentaron distintas herramientas de financiamiento sostenible y fondos de impacto.

Buffone planteó que los desafíos ambientales y sociales también tienen consecuencias económicas. Inundaciones, sequías, eventos extremos, cambios en las cadenas de suministro y nuevas exigencias de trazabilidad pueden afectar la producción y la capacidad de las organizaciones para sostener sus actividades. En ese contexto, las finanzas sostenibles buscan incorporar estas variables a la evaluación de riesgos y dirigir recursos hacia soluciones.

(Captura de presentación de Iván Buffone)

Entre las áreas mencionadas aparecieron la eficiencia energética, las energías renovables, la economía circular, la gestión del agua y nuevas tecnologías. También se señaló que en Argentina, entre 2023 y 2024, se movilizaron más de 4.500 millones de dólares en financiamiento sostenible y se otorgaron más de 121.000 créditos dentro del sistema financiero tradicional, según lo presentado durante el encuentro.

Desde Sumatoria se destacó la importancia de vincular el capital con el impacto de las inversiones. La discusión planteó que no alcanza con que un proyecto tenga un objetivo ambiental o social: también necesita una propuesta de valor concreta, capacidad financiera y un esquema que permita sostener el repago de la inversión.

Antonella Di Santo presentó instrumentos de Banco Coinag orientados a transición energética, industria verde, naturaleza y biodiversidad, agricultura regenerativa e inclusión social. También se mencionaron herramientas del mercado de capitales y plazos fijos sostenibles, cuyo diferencial está en que el destino de los fondos puede vincularse de manera trazable con proyectos de impacto socioambiental.

Durante la exposición se señaló que el 5% de la cartera total de Banco Coinag ya corresponde a financiamiento sostenible. También se mencionaron un Bono Social de Inclusión Financiera por 25 millones de pesos y un Bono Sostenible por 500 millones de pesos junto a Sumatoria. Los e-cheqs sustentables fueron presentados como otra alternativa que puede generar condiciones diferenciadas de financiamiento.

(Captura de presentación de Antonella Di Santo)

El bloque dejó una idea que atravesó las distintas exposiciones: el propósito ambiental o social puede abrir oportunidades, pero para que una iniciativa llegue a una escala mayor necesita una estructura financiera que la haga viable. Como sintetizó uno de los expositores: “El propósito abre puertas, pero la estructura financiera es la que permite de alguna manera atravesarlas”.

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