Gestión de residuos a partir del “cirujeo”

Carreros, cartoneros y recicladores

La tarea que realizan los carreros, cartoneros y recicladores y las empresas e instituciones que colaboran con la recolección diferenciada de papel y cartón, contribuyen a la disminución de los kilogramos de residuos sólidos urbanos que se entierran en rellenos sanitarios, al mismo tiempo que conforman un esquema de trabajo formal, al resguardo ambiental y compromiso social. 

Cooperativa «La Victoria» Ltda. aglutina al grupo de recuperadores urbanos en la ciudad capital de Córdoba que tiene su asentamiento en «La Favela», ubicado en barrio Villa Urquiza. Para el trabajo de recolección cuentan con dos camionetas con las que mantienen más de 70 grandes generadores y co-gestionan con el ente Córdoba y Servicios COyS el Centro de transferencia de residuos, un dispositivo para erradicar basurales a cielo abierto.  Además, colaboran en el circuito de la Campaña Recircular: Juntos recuperamos y reciclamos mejor, coordinado por La Fundación para el Desarrollo Sostenible que se desarrolla los 3eros sábados de cada mes en diferentes puntos de la ciudad de Córdoba.

Diego Villarreal Rivarola, secretario de Cooperativa La Victoria, nos cuenta sus comienzos, la importancia del reciclado y como les afecta la ley de envases a sus compañeros a quien los denomina “trabajadores de la economía popular”. 

– ¿Cómo fueron los comienzos como recuperadores urbanos en la cooperativa?

– Es un grupo que viene laburando desde 2013, pero que se constituye como tal en el 2015; en su momento éramos 16 socios con Teresa Tisera la presidenta, la arquitecta Marina Borgna, que es la tesorera, yo el secretario y el resto de las compañeras y compañeros que son todos cartoneros, carreros y recicladores. Teresa es carrera y cartonera de niña y nos conocimos en la mesa de gestión de Villa Siburu y empezamos a laburar algunos ejes como el trabajo que tiene que ver principalmente con el cartón y el reciclado de plástico y segundo la lucha por la tierra y la vivienda en “La Favela”. Mi función particular tiene que ver con la gestión de los proyectos para fortalecer a la cooperativa, pero también las vinculaciones y articulaciones con el estado y con el sector privado. En ese sentido trato de enmarcar no solamente un camino para la cooperativa La Victoria sino también para el resto de todas las otras cooperativas que forman parte de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR).

– ¿Cuál es la importancia que tiene el reciclado para ustedes?

– El reciclado es un recurso que genera la misma ciudadanía y para nosotros es la materia prima que recuperamos acopiamos, procesamos y volvemos a vender para diferentes industrias. No tenemos una función meramente industrial, sino que también medioambiental porque efectivamente cada kilo de material que nosotros reciclamos no termina en enterramiento sanitario y por ende no colapsamos los vertederos y basurales a cielo abierto que hay en toda la provincia.   

– ¿Les afecta directamente la aprobación de la ley de envases?

– Es una de nuestras banderas más importantes porque efectivamente radica en la responsabilidad extendida de los productores. Es una ley que en gran parte del mundo se aplica y que hace responsables a los que generan los envases por su recupero; y es ahí donde nos impacta directamente porque en el proyecto de ley que se presentó en cámara de diputados implica la generación de un fideicomiso para que la plata que va a salir y que tienen que aportar las grandes empresas vaya al fortalecimiento de las cooperativas y a los municipios en programa de erradicación de basurales a cielo abierto y en programas de fortalecimiento de modelos de gestión integral de residuos sólidos urbanos. Entonces ese dinero va directamente a sostener un modelo de gestión de residuos sólidos donde se necesita maquinaria, logística, y mejorar las condiciones de trabajo de nuestros compañeros y compañeras en las cooperativas.

– ¿Cómo pensás que sería en el futuro los derechos laborales y humanos del sector?

-En una primera instancia los derechos laborales de los trabajadores de la economía circular y del reciclaje, fue un proceso que no comenzó hace mucho y tiene como muchos flancos en los que estamos débiles. La formalización no implica la mejora de los salarios, pero muchas veces organizarnos permite que podamos negociar con el estado pisos salariales, mejores condiciones laborales y maquinarias. Pero todavía falta muchísimo para que los trabajadores en este sentido puedan tener un sueldo digno, garantías en torno a la seguridad social, obra social, jubilación y sin omitir que hay una gran parte de compañeros de la economía popular que ni si quiera se han logrado constituir en cooperativas. Entonces yo sueño con un mundo y una economía popular digna y con sueldos que sean que cubran las necesidades de una familia.     

Por Lic. Ludmila Asis

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